martes, 13 de noviembre de 2007

Slow Food

Aupa gentes del mundo,
Despues de haber salido sano y salvo del DF la semana pasada, estuvimos un dia entre semana en la ciudad de Puebla, en el inicio del comienzo del primer congreso de slow food que se celebraba fuera de italia. Es un movimiento que aboga por la conservación de la biodiversidad y de la cultura entorno a la gastronomía. Muy interesante y enriquecedor, y como por aquí se trabaja con el amaranto y se realizan recetas para el manejo de esta planta de los Dioses, la empresa en la que estoy ha sido encargada de organizar este congreso mundial.
El fin de semana, despues del ajetreo y despilfarro del DF, lo decidimos pasar en Tehuacan, y el domingo fuimos a visitar a un compañero del trabajo, Armando.
Afortunadamente, al llegar al pueblo no estaba en su casa, y tras una pequeña vuelta por el autentico y rural pueblo de Acatepec, comimos en un chiringuito de calle. El señor muy amable y curioso había sido cocinero, y aprovecho para tratar de hacer un repaso mental a todas las recetas que conocía, como si nosotros fueramos perfectos conocedores de tantos ingredientes y nombres de salsas exóticas.
Por haber elecciones se impone la ley seca, y no se vende alcohol en ningún lugar. El anciano hombre, nos ofreció pulque disimulado con refresco. Y la charla se alargó un rato agradable más, como para enterarnos que Armando estaría en un barrio del pueblo (a 4 km), en la feria.
Les pedimos que nos llevaran a una familia que iva bien apretada en su carro, y muy amablemente, tras hacer un perfecto lay-out, nos acurrucamos en la parte trasera de una ranchera.
Encontramos a Armando y disfrutamos de una pequeña feria, con rodeo, unas pocas barracas, puestecitos de comida, mariachis, y unos fuegos artificiales que explotaron a ras de suelo, haciendo que la pequeña multitud corriera despavorida, y luego, tras haber roto los cristales de la iglesia y dejar atontada y ensangrentada a una señorita de camiseta de tirantes, se tornó en tema de conversación fundamental.
Nos regresamos para Tehuacan un poco tarde, pero con una buena aventurilla en nuestra saca de la memoria, y deseando que nos salga bien el plan que queremos organizar para la próxima semana. Ya os enterareis.
Ale ba, ondo ibili, izan zintzoak, ta beste bat arte.
larre